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8° ORDINARIO

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HOMILÍA 8° TIEMPO ORDINARIO

26 de febrero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,24-34):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gante de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».
Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que le pueden ayudar a realizar su homilía)

PRÓLOGO. Con agrado debemos dar la bienvenida a quienes junto a nosotros escudriñan la Palabra para encontrar el mensaje principal. Debemos ser cordiales con ellos.

AÑO LITÚRGICO. Durante un año procuramos los homiletas, de acuerdo a nuestra iglesia, profundizar en la Palabra, para configurarnos con Jesús en el desarrollo de sus principales acontecimientos en la historia. Año a año tenemos la posibilidad de revivir con Jesús sus principales acontecimientos. Estamos terminando el Tiempo Ordinario en su primera etapa y nos aprestamos a vivir la Cuaresma, comenzando el próximo miércoles con la ceniza. Son cuarenta días en los que acompañaremos a Jesús en la vivencia más fuerte de su práctica propia de los acontecimientos que implican ser ejemplo de cómo se vive la instauración del Reino de Dios. Ésta es la práctica de la configuración con Jesús, es lo que nos ofrece nuestra santa madre Iglesia.

EXÉGESIS. Mateo el sobrio, el didáctico, el preocupado por colaborar con la organización de la comunidad de seguidores de Jesús, plantea las cosas de frente: “Nadie puede servir a dos señores”, o se sigue a Jesús, es decir a Dios, o se sirve a los intereses materiales. Luego desarrolla Mateo su argumentación que centra todo en el Padre celestial que es quien da de comer, de vestir, y es quien sabe todo lo que necesitamos surgiendo la exigencia implícita de hacer la opción por el Padre ya que todo lo demás ya vendrá, terminado por decir que no debemos angustiarnos por el mañana si todo lo que hacemos es cumplir hoy la voluntad del Padre celestial. El mejor axioma que se podría recitar es Quien tiene a Dios, nada le falta ya que solo viviendo así se instaurará el Reino.

Mensaje: Quien tiene a Dios, nada le falta.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. El planteamiento de Mateo es clarísimo: “Nadie puede servir a dos señores”, es optar por Dios o hacer la opción por el dinero, así lo dicen ahora y decimos que optar por Dios es la manera de instaurar el Reino. Si revisamos al ambiente de vida en todas partes, se ha llegado a afirmar que todo tiene su precio incluyendo el hombre, todos tienen su precio. Eso de que el Padre celestial te viste, te alimenta, ya no cabe, cada uno debe buscar lo suyo y a costa de lo que sea, Dios ya no lo hace, y allí caben las iniciativas, la autoestima, las ilusiones y los sueños, las aspiraciones, etc., etc., pero cada uno a buscar lo suyo. ¿Los demás? No existen, ya no. Este panorama no pinta para nada un parecido con lo que plantea el Evangelio, es decir, el contar con Dios para todo. Y al parecer, tienen razón. Dios no cotiza en la bolsa, Dios no tiene fábricas con patentes propias, Dios no ha registrado la creación de nuevos productos para la salud, la belleza, la vida, Dios no se ha dejado ver, en definitiva, Dios ¿para qué? Si todo lo debo conseguir yo. Eso del Evangelio no tiene cabida aquí. Ya no se lo nombra, ya no se lo necesita, Dios ya no está. Dios no existe y hay quienes defienden la tesis argumentando pautas científicas, esperando destripar a Dios en el laboratorio, pero como no se lo puede hacer concluyen que no existe. ¿Y es en este mundo que se debe instaurar el Reino? ¿Cómo actualizar el mensaje? Los caminos del Señor son otros, 1° la prioridad no es el tener sino el ser, 2° la prioridad no es el ganar sino el amar, 3° la prioridad no es el vestir sino el vivir, 4° la prioridad no es el comer sino el compartir, 5° la prioridad no es el mañana sino el hoy, en fin, lo prioritario no es lo pasajero sino lo eterno, y lo eterno es Dios. La prioridad de la vida no son las necesidades, lo prioritario es amar para vivir siempre con Dios, para instaurar el Reino.

SUGERENCIAS. Para definir prioridades e instaurar el Reino:

1 Como personas de esta época de la que no podemos excluirnos, pensemos en nuestras prioridades y las prioridades de nuestras familias. ¿Son las correctas?

2 Admitiendo las necesidades como esenciales de la vida, asumámoslas como elementos que nos ayudarán a definir nuestras prioridades.

3 Comprometámonos a vivir, aunque sea un poquito, el cambio de nuestras prioridades, recordando que es mejor vivir con Dios que sin Dios.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, quien tiene a Dios, nada le falta y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

7° ORDINARIO

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HOMILÍA 7° TIEMPO ORDINARIO

 19 de febrero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,38-48):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Habéis oído que se dijo: “Ojo por ojo, diente por diente.” Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas. Habéis oído que se dijo: “Amarás a tu prójimo” y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto
Palabra de Dios

HOMILÍA (Ayudas)

PRÓLOGO. A nuestros hermanos que domingo a domingo se encuentran con nosotros y con la Palabra les debemos dar la bienvenida y animarles a seguir en estas reflexiones con el propósito único de que instauremos el Reino de Dios entre nosotros.

AÑO LITÚRGICO. Nuestra madre Iglesia hace ya dos mil años que nos viene proponiendo que nos configuremos con Jesús y lo hace mediante el Año Litúrgico. Es decir que el método de nuestra Iglesia toma en cuenta el tiempo, pero no utiliza la distribución de los meses sino ha establecido los tiempos litúrgicos que ya sabemos cuáles son. Sería buena la oportunidad para levantar el ánimo y la autoestima y alentar el sentirse orgullosos de pertenecer a la Iglesia Católica porque el propósito es loable y el método también y es admirable la organización que tiene y nos debe generar bienestar inmenso, pero eso dependerá de los homiletas para cumplir este propósito.

EXÉGESIS. Ya sabemos que Mateo es sobrio, directo, que apoya a la segunda generación de seguidores de Jesús ya que apenas se están organizando. Mateo les da todas las luces y directrices de cómo deben vivir y organizarse. En la lectura de hoy, Mateo les da las claves para ser una buena comunidad seguidora de Jesús. Sed perfectos (extraordinarios), esa es la clave, perfectos al estilo del Padre celestial. Así de directo y no se queda en eso, sino que les da los elementos para que los puedan vivir. Les dice: si te dan en una mejilla, muestra la otra; si te ponen pleito, no hagas problema; a quien te pide, no le cuestiones, colabórale; si la norma era aborrecer al enemigo, ámale; no hay que ser como los gentiles, hoy dirían que eso es valor agregado (ser extraordinarios). En definitiva, Mateo dice que se instaura el Reino de Dios con el cambio de actitud hacia uno mismo y hacia los demás, siguiendo la norma de Jesús, amar para ser perfectos(extraordinarios) como el Padre celestial.

Mensaje: Instaura el Reino quien cambia de actitud y quiere ser perfecto como el Padre celestial.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Hay que actualizar eso de “mostrar la otra mejilla”, eso de no hacer problema sino arreglarlo lo antes posible; no ser negativo sino colaborador cuanto los demás te necesiten; cómo actualizar eso de amar al enemigo cuando la norma ya estable es “en desquite no hay venganza” y de manera actualizada hoy se dice que “un clavo saca otro clavo”, siendo tarea difícil plantear así el cambio de una actitud tan arraigada en este mundo de “competitividad” que si se hace otra cosa se siente desubicado. Como homiletas lo que debemos hacer es proclamarlo, decirlo, manifestarlo, contarlo, etc., que para sembrar el Reino hay que cambiar de actitud, no de competidores sino de hermanos; no de quienes quieren ser primeros sino colaboradores; no de los que quieren sobresalir sino acompañar; no de quienes quieren sentirse servidos sino servidores (ser extraordinarios); y segundo, como homiletas, debemos ser los primeros en procurar el cambio de actitud, que si bien antes que decir debemos demostrar (que queremos ser extraordinarios)y eso fortalecerá nuestra tarea.

SUGERENCIAS. Para cambiar de actitud e instaurar el Reino:

1 Revisemos nuestra vida e identifiquemos con puntualidad las actitudes que debemos cambiar y hacerlo.

2 Cambiar nuestra actitud especialmente en nuestro entorno familiar de tal manera que puedan decir: “ved cómo se aman”.

3 Prepararnos lo suficiente para como homiletas decirlo con humildad en nuestros encuentros con los fieles.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, instaura el Reino quien cambia de actitud y quiere ser perfecto como el Padre celestial y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

6° ORDINARIO

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HOMILÍA 6° TIEMPO ORDINARIO

12 de febrero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,17-37):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el Reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el Reino de los cielos. Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No matarás”, y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano “imbécil” tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama “renegado” merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto. Habéis oído el mandamiento “no cometerás adulterio.” Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: “El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio.” Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio. Habéis oído que se dijo a los antiguos: “No jurarás en falso” y “Cumplirás tus votos al Señor.” Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir “sí” o “no”. Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»
Palabra del Señor

HOMILÍA (Ayudas)

PRÓLOGO. Avanzamos en el Año Litúrgico y sería bueno dar la bienvenida a nuestros hermanos con quienes escudriñamos la Palabra para encontrar el mensaje principal, al decir del Papa Francisco.

AÑO LITÚRGICO. Sí, el Año Litúrgico se desarrolla, ya pasó el Adviento, Navidad, algunos domingos del Tiempo Ordinario. Leamos la especie de guion que nos plantea la Palabra hasta hoy. Dios Padre nos envía a su Hijo, la Iglesia se prepara con el Adviento; viene Jesús y nace en una familia, la Iglesia lo celebra en la Navidad; Jesús se prepara para cumplir su misión de traernos el Reino de los cielos, escoge al personal, recursos humanos, manifiesta que una de las formas de hacer presente el Reino es viviendo las bienaventuranzas, todo esto la Iglesia lo celebra en los domingos vividos del Tiempo Ordinario hasta hoy. ¿Qué más viene?

EXÉGESIS. No olvidemos que el sobrio y didáctico de Mateo, que presenta a Jesús como el cumplidor de las profecías, es quien da los elementos necesarios para que viva y se organice la comunidad seguidora de Jesús, que son de la segunda generación. La primera idea es clarísima: Jesús no viene a ignorar ni a terminar con la Ley y los Profetas, viene a darle plenitud. Si estás enojado, no te condena, sino sugiere “reconcíliate”; si estás en pleito, no te reclama, te sugiere: “arréglate”; no te arriesgues a ir completo al infierno, más vale perder un miembro; te aconseja, no te comprometas sin motivo por nada del mundo. Al final Mateo resume todo y dice, si lo que haces no es para que el Reino se instaure, eso es obra del Maligno. ¿Qué se debe hacer? Lo de siempre, Jesús no viene a cambiar sino a dar plenitud, lo de siempre pero actualizado. ¿Qué es lo de siempre? Lo dice Juan en su segunda carta:  lo que “ustedes han aprendido desde el principio es que vivan en el amor” (2 Jn. 6) En otras palabras, quien ama se reconcilia, se arregla, no desea a la mujer del prójimo, prefiere mejorar su vida, no está jurando sin motivo. A la comunidad de seguidores de Jesús, les da las normas para organizarse mejor y vivir bien.

Mensaje: Instaura el Reino de Dios, quien vive bien con sus semejantes.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Mateo tiene a bien puntualizar algunas circunstancias especiales para trasvasar sus ideas que en definitiva no son sino el exponer lo que se debe hacer para que se instaure el Reino de Dios. Sacando la idea general hay que decir que lo que sugiere Mateo y lo pone en boca de Jesús es que Él viene a mejorar nuestra manera de vivir y le hace intervenir puntualmente: sugiere que se arrepienta, que se arregle, etc. etc. Ahora, ¿cómo hacer para actualizar este mensaje? Bueno, tendríamos que revisar todos los elementos de vida que nos invitan a vivir mejor según el plan de Dios y necesariamente tenemos que volver a lo que Él nos dice puntualmente: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas, con toda tu mente, y al prójimo como a ti mismo” (Lc 10, 27), no hay otra cosa, claro que los Derechos Humanos, las normas de Urbanidad, etc., etc.

SUGERENCIAS. Para vivir bien con los semejantes:

1 Aceptar con nuestra vida y con nuestro corazón que viviendo bien con los semejantes instauramos el Reino.

2 Comenzar en nuestra familia a vivir bien, sabiendo que solo así se instaura el Reino.

3 Convencernos que vivir bien es cumplir los mandamientos del Señor cuya esencia es el amor y vivirlo con los demás.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, instaura el Reino de Dios, quien vive bien con sus semejantes y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

 

5° ORDINARIO

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HOMILÍA 5° TIEMPO ORDINARIO

5 de febrero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,13-16):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?
No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.
Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.
Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.
Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».
Palabra del Señor

HOMILÍA (Ayudas)

PRÓLOGO. Recibamos con mucha alegría a nuestros hermanos que domingo a domingo se reúnen con nosotros para escudriñar la Palabra, sea en el lugar que sea, pero el encuentro es el importante y hay que darle el valor que tiene.

AÑO LITÚRGICO. Le esperamos a Jesús en Adviento, le festejamos el nacimiento en la Navidad y en el cumplimiento de su misión ya a Juan el Bautista le escuchamos su testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios y que nos trae el Reino de los cielos, que es la vivencia del mandamiento antiguo, pero con la novedad de su vigencia permanente y que las bienaventuranzas son formas de vivir el mandamiento nuevo. ¿Qué nos trae hoy la Palabra?

EXÉGESIS. Mateo sobrio y didáctico está escribiendo a la comunidad de seguidores de Jesús, que ya son de una segunda generación, pues ya la primera generación va desapareciendo y es una nueva comunidad que se va organizando y es a esta comunidad que le dice que vivir el mandamiento nuevo es vivir las bienaventuranzas y ahora les recalca su importancia en la comunidad, pues seguidor de Jesús no es cualquiera, es aquel que desempeña papeles tan importantes como son, el ser sal para darle sabor a la vida, el ser luz para iluminar la comunidad, lámpara para alumbrar y ver por dónde se camina ya que estando al servicio de la comunidad, lo que hagan serán buenas obras para gloria de Dios Padre, pues no son cualquier cosa. Mateo describe escuetamente cómo deben ser los apóstoles en la comunidad.

Mensaje: Ser sal, luz y lámpara son características de los sembradores del Reino.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. No podemos olvidarnos del contexto general, la instauración del Reino de Dios, pues para eso vino Jesús (Mat. 4, 17), tampoco podemos olvidar que el Reino de Dios es el “amaos los unos a los otros como yo os he amado”, menos podemos olvidar que Jesús, con los hombres instaura el Reino, imposible ser indiferentes al proceso de instauración del Reino y entonces sí se puede actualizar el mensaje diciendo que lo que Mateo insiste es en las palabras de Jesús, es que en sus palabras aparecen como los requisitos que deben adornar a aquellos que tratarán de instaurar el Reino, se refiere a ser sal, ser luz y ser lámpara. Actualizar eso de ser “sal” debemos entender que se refiere a que la vida misma debe tener sentido, no vivir como dice la gente sino como el Señor lo manifiesta, es decir amando hasta dar la vida; eso de ser “luz” que debemos vivir de tal manera que todos puedan ver cómo se deben hacer las cosas y aquello de ser “lámpara” para iluminar el camino y saber por dónde se debe transitar, es decir no solo ver cómo se debe vivir sino actuar de tal manera que pueda indicar el camino.

SUGERENCIAS. Para ser “sal”, “luz” y “lámpara”:

1 Sincerarnos y caer en la cuenta si somos sal, luz o lámpara.

2 Ser sal, luz o lámpara debe ser nuestra forma de vivir en familia, en el círculo social y si se puede en algo más.

3 Acompañar y animar a aquellos hermanos que en nuestra comunidad si son o sal o luz o lámpara, no estorbar ni criticar.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, ser sal, luz y lámpara son características de los sembradores del Reino y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

4° ORDINARIO

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HOMILÍA 4° TIEMPO ORDINARIO

29 de enero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (5,1-12a):
En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»
Palabra del Señor

HOMILÍA (Ayudas)

PRÓLOGO. Debemos saludar afectuosamente a los hermanos que con nosotros se juntan para escudriñar la Palabra y buscar se mensaje principal. Animarles recordando que este mundo será mejor si se instaura el Reino de Dios, que no será, sino que se instaure la civilización del amor.

AÑO LITÚRGICO. Este domingo es el cuarto del Tiempo Ordinario, luego de Adviento y Navidad, en estos domingos hemos conocido cómo es que Jesús, por testimonio de Juan el Bautista es quien tiene el Espíritu Santo, ya que él lo vio, y Jesús manifiesta que su misión es traernos el Reino de Dios y que para ello necesita de los hombres pues lo esencial del Reino es amarnos los unos a los otros. ¿Qué nos trae este domingo la Palabra?

EXÉGESIS. Aquí está Mateo pintado, es directo, veamos, Jesús al ver al gentío: “subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar”, y les dijo dichosos los: pobres de espíritu, los que lloran, los sufridos, los misericordiosos, los limpios de corazón, lo que trabajan por la paz, los perseguidos, los que son insultados y calumniados. Aún más les dice “estad alegres y contentos”. Esto lo dijo Jesús cuando recorría Galilea proclamando la Buena Noticia del Reino. Digámoslo de otra manera, el Reino de Dios generará contento y alegría cuando los hombres cumplan todas estas tareas, las de las llamadas bienaventuranzas, que no son sino maneras de cumplir lo que dice el mandamiento nuevo que en palabras de Juan son: que nos amemos los unos a los otros, aunque reconoce que es el mandamiento antiguo que existía desde el principio. (1 Jn. 2, 7)

Mensaje: Quienes viven las bienaventuranzas instauran el Reino de Dios.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. No podemos olvidarnos del contexto general, la instauración del Reino de Dios, pues para eso vino Jesús (Mat. 4), tampoco podemos olvidar que el Reino de Dios es el “amaos los unos a los otros como yo os he amado”, menos podemos olvidar que Jesús, con los hombres instaura el Reino, imposible ser indiferentes al proceso de instauración del Reino y entonces sí se puede actualizar el mensaje diciendo que lo que Mateo insiste es en las palabras de Jesús, es que en su discurso de las bienaventuranzas, nos muestra formas de vivir el gran mandamiento nuevo. Debemos definitivamente expresar que el Reino comienza por la vivencia personal del mandamiento nuevo y si esa vivencia se encuentra identificada como una de las bienaventuranzas, se podrá decir que se está instaurando el Reino de Dios.

SUGERENCIAS. Para procurar la instauración del Reino de Dios:

1 Concienciarnos que las bienaventuranzas son formas prácticas de la vivencia del mandamiento nuevo.

2 Fomentar en nuestros círculos sociales, en la medida de los posible, que quienes viven las bienaventuranzas, instauran el Reino de Dios.

3 Ojalá que cada uno de nosotros nos volvamos asiduos en alguna de las bienaventuranzas, sabiendo bien que, instauramos el Reino.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, quienes viven las bienaventuranzas instauran el Reino de Dios y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo