DOMINGO DE RESURRECCIÓN

.

TRIDUO PASCUAL

HOMILÍA DOMINGO DE PASCUA

(RESURRECCIÓN DE JESUS)

16 abril de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Jn 20, 1-9

El primer día después del sábado, estando todavía oscuro, fue María Magdalena al sepulcro y vio removida la piedra que lo cerraba. Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo: “Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo habrán puesto”.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos iban corriendo juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro, e inclinándose, miró los lienzos puestos en el suelo, pero no entró.
En eso llegó también Simón Pedro, que lo venía siguiendo, y entró en el sepulcro. Contempló los lienzos puestos en el suelo y el sudario, que había estado sobre la cabeza de Jesús, puesto no con los lienzos en el suelo, sino doblado en sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro, y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras, según las cuales Jesús debía resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. Hasta la madrugada de este domingo participamos del gran relato de Marcos y nos dejamos acompañar de él en este maravilloso acontecimiento en el que nos dice que el sepulcro estaba vacío pero que las mujeres se encuentran con Jesús y les pone la tarea de anunciar a los discípulos que está resucitado. Hay que darles la bienvenida cordial a los fieles que, junto con nosotros, querido homileta, escudriñamos la Palabra.

AÑO LITÚRGICO. En la planificación de nuestra santa madre Iglesia la idea que es como un eje transversal es que, a lo largo del año religioso, que no coincide con el año civil, se siga a Jesús en los principales acontecimientos de su vida, vida de Jesús que comienza en la venida hasta nosotros y termina con su resurrección y con la ascensión retorna hasta su Padre de donde vino. Este círculo salvífico es el afán de nuestro Padre Dios para que la humanidad, hechura de sus manos, fruto de su desbordante amor, que nace de Él, termine con él por toda la eternidad. Hace tres días, Jesús asumió la peor realidad de la humanidad, la muerte, pero Jesús vence la muerte con la resurrección, que es la celebración que la vivimos hoy.

EXÉGESIS. Es nuevamente Juan el que escribe y repitiendo lo de hace dos días, escribe por los años 90 a las comunidades que se encuentran sin templo, sin discípulos de Jesús porque ya se han ido a la eternidad, sienten que se van languideciendo, se sienten dolidos porque las autoridades les han echado de las sinagogas y sufren mucho, y es en ese momento en que el último de los discípulos de Jesús, el discípulo amado, Juan, ya mayor, les escribe para animarles, es la forma que tiene Juan de aportar al fortalecimiento de las comunidades para evangelizar y difundir la fe en Jesús, escribe su evangelio. La esperanza que les queda es Jesús, en él hay que creer, él es el camino, la verdad y la vida. En el relato de hoy, Juan les refuerza la esperanza última que les queda, Jesús, pero lo hace de manera consciente y nos cuenta que, una vez que les avisó María Magdalena que el cuerpo de Jesús no estaba y que no saben dónde lo han puesto, salen en precipitada carrera, Pedro y él, Juan, van juntos al sepulcro y Juan, joven, llega primero pero no entra, espera a Pedro quien directamente ingresa al sepulcro y de él escribe: “vio y creyó”, ahora ya el testimonio no es el de Juan que escribe porque él lo vio sino que en este momento la autoridad, el mayor de los discípulos, aquel a quien el maestro le dio las llaves del reino de los cielos, Pedro, es quien da testimonio de que el cuerpo no está, y no le lleva a otra reflexión, es decir, que lo robaron, lo escondieron, etc., sino que cree.

Mensaje: El Reino de Dios se instaura porque creemos que Jesús resucitó.

 

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Decir hoy que creemos que Jesús resucitó, es decir que nuestras esperanzas no están en los bienes materiales sino en los eternos, eso quiere decir que si bien todo lo que aquí existe es bueno, es necesario y es creado por Dios, no es el fin último de nuestra existencia, no es lo que nos mueve a mejorar nuestra vida y la vida de los demás, no es lo que nos impulsa a desarrollar nuestras capacidades, lo perecible no es lo que nos hace amar, sino que el anhelo de eternidad, de plenitud, de estar con el Creador es lo que nos lleva a realizar la entrega de nuestra vida en servicio de los demás y de este mundo. Pero se preguntarán y ¿quién ha hecho despertar el anhelo de eternidad, de plenitud? Hay que responder diciendo que quien nos ha abierto a la eternidad, quien nos ha invitado a llegar a la plenitud humana en Dios, quien nos ha mostrado el camino de la resurrección para estar con Dios, es Jesús. Con todas estas palabras lo que queremos decir es que, actualizar el mensaje del sábado de Gloria, de la Vigilia Pascual, es cambiar de actitud de sueños perecederos a sueños eternos, de indiferencia a solidaridad, de violencia a comprensión, de odio a de amor, es decir a mantener actitudes de mucho amor, en otras palabras, a vivir una vida de fe.

SUGERENCIAS. Creemos en Jesús resucitado cuando:

1 Nuestra vida de fe nos hace mantener una actitud de mucho amor, hasta dar todo, como lo hizo Jesús.

2 En familia nos esforzamos por mantener esa actitud de vida de fe anhelando plenitud y eternidad.

3 En sociedad nos organizamos para mantener una actitud de solidaridad y amor que solamente nacen de Jesús.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, instauramos el Reino cuando creemos que Jesús resucitó y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 COMETARIOS Y/O SUGERENCIAS

Jesús Palomino Idrovo

SÁBADO SANTO (VIGILIA PASCUAL)

.

TRIDUO PASCUAL

HOMILÍA VIGILIA PASCUAL (SÁBADO SANTO)

15 abril de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mt 28, 1-10

Transcurrido el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor, porque el ángel del Señor bajó del cielo y acercándose al sepulcro, hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo: “No teman. Ya sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora, vayan de prisa a decir a sus discípulos: ‘Ha resucitado de entre los muertos e irá delante de ustedes a Galilea; allá lo verán’. Eso es todo”.
Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro, y llenas de temor y de gran alegría, corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces les dijo Jesús: “No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea. Allá me verán”.

Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. La bienvenida a todos los hermanos que comparten el empeño en escudriñar la Palabra y encontrar el mensaje. El de ayer, viernes santo, Juan nos da su testimonio de lo que aconteció con Jesús y la consiguiente invitación a ser testimonio en nuestra época. Hoy, día extraordinario que plenifica la historia de la humanidad. Bienvenidos homiletas.

AÑO LITÚRGICO. El plan de Dios es instaurar el Reino de los cielos. Para eso envía a su Hijo Jesús, quien nace entre nosotros y nos enseña que lo que debemos hacer es amarnos, pero no solo que lo dice, sino que lo hace, nos lo demuestra, especialmente en Cuaresma en la que Él mismo es el protagonista y llega a su plenitud hoy cuando vence a la muerte y nos abre el camino de la resurrección para llegar a donde el Padre Dios, ya que venimos de Dios y regresamos don Él.

EXÉGESIS. El texto es de Mateo y sabemos que su interés, entre otros, es acompañar en la organización de la comunidad seguidora de Jesús, comunidad conformada por los seguidores de la segunda generación, con una característica especial, ya comprendieran que el Reino de Dios no es inminente, sino que hay que recorrer un largo camino. A esta comunidad le escribe con su estilo sobrio y didáctico sobre el acontecimiento de la resurrección, pero nada del momento y del modo de la resurrección, de eso no, pero sí de otros elementos, cuáles, el temblor de tierra, la presencia del ángel, la tumba vacía, la aparición del resucitado a las mujeres y luego el mensaje a los discípulos. ¿Qué pretende Mateo con todo este relato? A la comunidad le dice en labios del ángel que “No está aquí; ha resucitado, como lo había dicho”, les dice que se han cumplido las palabras de aquel a quien siguen, ya resucitó, ya cumplió. Las da la razón única para seguir organizándose, para seguir a Jesús, pues vale la pena seguir porque primero cumplió su palabra y segundo, mirando la tumba vacía concluyan que está resucitado y la prueba es que se apareció a las dos mujeres y las manda el mensaje, “que se dirijan a Galilea. Allá me verán”. No demuestra el acontecimiento de la resurrección, pero escribe que se apareció a las mujeres y con ellas manda el mensaje a los discípulos que lo verán en Galilea. La resurrección no es hecho comprobable en laboratorio, la resurrección es un “hecho sobrenatural admisible únicamente desde la fe” y es más “Cuando se cierra el corazón a la fe, la resurrección pasa automáticamente al terreno de la leyenda. (Alonso Schökel).

Mensaje: Instauramos el Reino cuando creemos que Jesús resucitó.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. En este mundo en el supuestamente se ha llegado a dar valor a todo aquello que se puede medir, que se puede pesar, que se puede comprobar, llegando a afirmar que hay que desmitificar todo y que todo se debe probar, eso de la resurrección de Jesús y con ello todo lo relacionado con la fe y la religión, llegando en el caso del famoso ateo Richard Dawkins  a hablar de la fe como de un virus y que se convierte en “La raíz de todo mal”, hablar o tocar el tema de la resurrección de Jesús como que no tiene ya espacio. Es más, hablar de Dios mismo y hacerle presente como que ha quedado reducido ya a la mínima expresión. En este ambiente cómo hacer presente la resurrección de Jesús, cómo hacer hermenéutica, es decir cómo hacer actual el tema. Aceptando el reto que formuló Mateo en esa época, a su comunidad que se estaba constituyendo, organizándose, hay que asumir que el hecho de la resurrección no es comprobable, pero que quienes sabemos por la fe que Jesús resucitó, debemos hacer lo de las mujeres, ir y contar a todos que Jesús está resucitado, que no es una cuestión sino de persona a persona, solamente así se instaurará el Reino de los cielos. Al vivir la celebración litúrgica de este sábado santo, encontraremos en las siete lecturas del Antiguo Testamento todo el proceder amoroso de Dios Padre con el hombre hasta que nos da a su Hijo Jesús quien al “resucitar vive ahora para Dios” y nosotros con Él. Todos venimos de Dios y regresamos a Él.

SUGERENCIAS. Instauraremos el Reino cuando:

1 En nuestra vida de fe, vivamos la resurrección de Jesús y tengamos una experiencia de fe con Él.

2 En nuestras familias, aceptemos por nuestra experiencia de fe que Jesús está resucitado.

3 Vivamos en sociedad nuestra vida de fe que cree y acepta a Jesús resucitado.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, instauramos el Reino cuando creemos que Jesús resucitó y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

VIERNES SANTO

.

TRIDUO PASCUAL

HOMILÍA VIERNES SANTO

14 abril de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Jn 18, 1–19, 42

En aquel tiempo, Jesús fue con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, y entraron allí él y sus discípulos. Judas, el traidor, conocía también el sitio, porque Jesús se reunía a menudo allí con sus discípulos.
Entonces Judas tomó un batallón de soldados y guardias de los sumos sacerdotes y de los fariseos y entró en el huerto con linternas, antorchas y armas.
Jesús, sabiendo todo lo que iba a suceder, se adelantó y les dijo: “¿A quién buscan?” Le contestaron: “A Jesús, el nazareno”. Les dijo Jesús: “Yo soy”. Estaba también con ellos Judas, el traidor. Al decirles ‘Yo soy’, retrocedieron y cayeron a tierra. Jesús les volvió a preguntar: “¿A quién buscan?” Ellos dijeron: “A Jesús, el nazareno”. Jesús contestó: “Les he dicho que soy yo. Si me buscan a mí, dejen que éstos se vayan”. Así se cumplió lo que Jesús había dicho: ‘No he perdido a ninguno de los que me diste’ (Ver el texto completo aquí)

Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. Con solemnidad y mucha seriedad les debemos dar la bienvenida a escudriñar la Palabra en este día especial, Viernes Santo, y encontrar el mensaje principal, para no quedarnos solamente con los elementos externos de la celebración, sino a descubrir el mensaje principal. Les demos una calurosa bienvenida.

AÑO LITÚRGICO. En todo el proceso vivido en este año litúrgico hemos desarrollado el tema de la instauración del Reino de Dios, que es la misión de Jesús, en el jueves santo vivimos con Jesús la institución de la Eucaristía, del sacerdocio y la contundencia del mandamiento del amor que hace a Jesús lavar los pies a los discípulos siendo que esa acción , en ese tiempo, era realizada por los esclavos a sus patrones y dueños y Jesús le da otro sentido y termina diciendo que ha dado el ejemplo para que hagamos lo mismo. ¿Qué nos enseña Jesús en este viernes santo?

EXÉGESIS. El evangelio es de Juan quien escribe a finales de los años 90, cuando están ya sin templo, pues los romanos lo destruyeron en el año 70, cuando la mayoría de los que conocieron a Jesús ya se han ido a la eternidad, y cuando  los que tienen la autoridad y el poder son los fariseos quienes expulsan de las reuniones y sinagogas a los cristianos para debilitarles, cuando todo eso sucede, las comunidades joánicas  terminan poniendo su única esperanza en Jesús, de quien saben que es el “camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6). Terminan las comunidades joánicas poniendo toda su esperanza en Jesús, en gran parte por el trabajo de Juan, ya que él mismo da testimonio, y cuando les escribe les dice: “El que vio da testimonio de esto y su testimonio es verdadero y él sabe que dice la verdad, para que también ustedes crean”, este trabajo de fortalecer a las comunidades joánicas, se encuentra también en otro momento y es cuando en el capítulo 20, versículo 29, luego de que se manifiesta personalmente a Tomás, Jesús le dice “Porque me has visto, has creído; felices los que crean sin haber visto”, pues ya han pasado como 60 años de la muerte de Jesús y Juan alienta la fe de los seguidores del maestro diciéndoles, “felices los que crean sin haber visto” para que no se alejen de la comunidades que están languideciendo. Juan con su testimonio y su evangelio fortalece a las comunidades y así instaura el Reino de Dios.

Mensaje: Así como Juan, con el testimonio y la evangelización se instaura el Reino de Dios.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Las realidades personales y sociales en este siglo XXI son tan especiales porque de religioso, no tienen casi nada, menos de cristianas y esto al parecer dificultaría es trabajo de actualizar el Reino de Dios con el testimonio y la evangelización. Más, si aprovechamos todos los avances administrativos, pedagógicos, hasta de marketing, debemos afirmar que es el momento para transformar las dificultades en oportunidades. Tampoco esperemos que quienes detentan el poder y la autoridad hagan este trabajo, sino más bien que el trabajo de instaurar el Reino sea como de hormiga, de cada uno de nosotros, sin decir nada, a dar testimonio comenzando por nuestro hogar o nuestra familia, el trabajo y luego en los círculos sociales más cercanos y así seguir en crecimiento. Pues el testimonio y el trabajo de evangelización son compromisos personales. En viernes santo, al participar de la celebración litúrgica, si bien, realizamos las actividades litúrgicas de la Palabra, la adoración de la cruz y la comunión, debe quedar en cada uno de nosotros el compromiso de ser testimonio y evangelizadores para que el Reino de Dios se instaure.

SUGERENCIAS. Instauraremos el Reino cuando:

1 Nuestra vida sea testimonio de que Jesús es el único camino para instaurar el Reino, es decir nuestra vida debe ser una vida de fe.

2 En nuestras familias o comunidades seamos testimonio y evangelizadores.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, así como Juan, con el testimonio y la evangelización se instaura el Reino de Dios y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

Jesús Palomino Idrovo

 

JUEVES SANTO

.

TRIDUO PASCUAL

HOMILÍA JUEVES SANTO

13 abril de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Jn 13, 1-15

Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre y habiendo amado a los suyos, que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
En el transcurso de la cena, cuando ya el diablo había puesto en el corazón de Judas Iscariote, hijo de Simón, la idea de entregarlo, Jesús, consciente de que el Padre había puesto en sus manos todas las cosas y sabiendo que había salido de Dios y a Dios volvía, se levantó de la mesa, se quitó el manto y tomando una toalla, se la ciñó; luego echó agua en una jofaina y se puso a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que se había ceñido.
Cuando llegó a Simón Pedro, éste le dijo: “Señor, ¿me vas a lavar tú a mí los pies?” Jesús le replicó: “Lo que estoy haciendo tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde”. Pedro le dijo: “Tú no me lavarás los pies jamás”. Jesús le contestó: “Si no te lavo, no tendrás parte conmigo”. Entonces le dijo Simón Pedro: “En ese caso, Señor, no sólo los pies, sino también las manos y la cabeza”. Jesús le dijo: “El que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. Y ustedes están limpios, aunque no todos”. Como sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: ‘No todos están limpios’.
Cuando acabó de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, volvió a la mesa y les dijo: “¿Comprenden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, que soy el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”.

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. A todos los hermanos que participan de estas reflexiones y con quienes juntos escudriñamos la Palabra debemos darles la bienvenida y animarles a participar en todas las celebraciones que en Semana Santa nuestra Iglesia ha preparado para configurarnos con Jesús el protagonista de la instauración del Reino de Dios.

AÑO LITÚRGICO. Adviento, Navidad, Tiempo Ordinario, Cuaresma son los tiempos litúrgicos que hemos vivido hasta llegar a la Semana Santa y en ella el Triduo Pascual. El primer día de este triduo es este jueves santo. Ya sabemos, pero digámoslo una vez más, el protagonista es Jesús, quien ya no dice qué es lo que debemos hacer para junto a Él instaurar el Reino, sino que Él mismo actúa, el mismo es el protagonista y nos da ejemplo de cómo instaurar el Reino. ¿Qué nos enseña el jueves santo? Veamos.

EXÉGESIS. Ya sabemos, la exégesis nos lleva a buscar el mensaje principal, así nos lo dice el Papa Francisco (EG 147).  Recordemos que, litúrgicamente,  en el Tiempo Ordinario, Jesús es quien nos trae el Reino de los cielos que consiste en que nos amemos los unos a los otros, Jesús, invita a quienes le ayudarán a instaurar el Reino, es decir a los discípulos, y nos dice algunas cosas que debemos hacer para instaurar el Reino; pero ya en Cuaresma, es Jesús mismo el protagonista, es Él quien actúa directamente y asimila todas consecuencias de sus acciones, Él mismo nos muestra cómo se hace para instaurar el Reino y nos demuestra lo que se sufre para hacerlo. En Cuaresma nos muestra cómo es que debe vencer la tentación (I Cuaresma), nos dice que sólo a Él hay que escucharle (II Cuaresma), que debemos ser agentes de Paz (III Cuaresma), que debemos ser luz (IV Cuaresma) y que Jesús es nuestra vida (V Cuaresma), es decir Jesús es el protagonista y ahora en el Jueves Santo (Triduo Pascual) Jesús se queda hecho pan (Eucaristía), nos da ejemplo de cómo servir (Lavatorio de los pies) y que la motivación para todo ello es el amor y nos da un mandamiento. Es más, Juan, que ya sabemos que escribe por los años 90 y 95 a las comunidades que están que se extinguen, les anima diciéndoles, en boca del mismo Jesús: “. Les he dado ejemplo, para que lo que yo he hecho con ustedes, también ustedes lo hagan”. Lo básico para la instauración del Reino es amarse, como Jesús nos lo enseñó, sirviendo a los demás por amor.

Mensaje: Instauramos el Reino cuando servimos por amor a los demás como Jesús nos enseñó.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Debemos tener muy presente que Dios Padre envió a su Hijo, en la historia, hecho hombre, para enseñarnos a instaurar su Reino. Este jueves santo, Jesús nos enseña a instaurar el Reino, sirviendo por amor. ¿Cómo actualizar este mensaje? En el lugar en el que nos encontremos, en el trabajo que realicemos, en toda actividad a la que nos dediquemos, la actitud debe ser de servicio y por amor. En nuestra vida, si nos dedicamos a seguir a Jesús, debemos mantener la actitud de servicio por amor.

SUGERENCIAS. Instauramos el Reino cuando:

1 Estamos convencidos que todo lo que hacemos debe ser para instaurar el Reino de Dios.

2 Logramos que toda nuestra familia realice todo lo que tiene que hacer, para instaurar el Reino.

3 En el ambiente social que transcurre nuestra vida, sin decirlo, hacemos todo con actitud de servicio por amor.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que instauramos el Reino cuando servimos por amor a los demás como Jesús nos enseñó y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

 

Jesús Palomino Idrovo

DOMINGO RAMOS 2017

.

HOMILÍA DOMINGO DE RAMOS

9 abril de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mt 26, 14–27, 66

PASION DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO SEGÚN SAN MATEO

En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a ver a los sumos sacerdotes y les dijo: “¿Cuánto me dan si les entrego a Jesús?” Ellos quedaron en darle treinta monedas de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregárselo.
El primer día de la fiesta de los panes Ázimos, los discípulos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?” Él respondió: “Vayan a la ciudad, a casa de fulano y díganle: ‘El Maestro dice: Mi hora está ya cerca. Voy a celebrar la Pascua con mis discípulos en tu casa’ “. Ellos hicieron lo que Jesús les había ordenado y prepararon la cena de Pascua. (Ver todo el texto aquí)
Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. Lo mejor es dar la bienvenida a todos los hermanos que con nosotros, domingo a domingo, se enfrentan a la Palabra tratando de encontrar el mensaje principal. Con más razón este día que es muy especial, Domingo de Ramos.

AÑO LITÚRGICO. En el desarrollo del Año Litúrgico hemos vivido acompañando a Jesús en algunos tiempos: Adviento, Navidad, Tiempo Ordinario y Cuaresma. Con este domingo iniciamos la Semana Santa, es decir, esta semana Jesús, es el protagonista y nos muestra cómo es que Dios Padre organiza la vivencia del amor como la única forma de hacer que entre nosotros sea realidad la instauración del Reino de Dios. No perdamos esta perspectiva, todo lo vivido y lo que viviremos está encaminado a que se instaure el Reino de Dios.

EXÉGESIS. El texto es de Mateo, de quien ya sabemos que en su estilo es sobrio, es didáctico y de una claridad asombrosa en el desarrollo de los acontecimientos. Escribe para la comunidad de judíos seguidores de Jesús, pero ya la segunda generación, pues la primera que conoció a Jesús ya ha ido desapareciendo poco a poco y es a esta segunda generación que le acompaña, le anima y la ayuda a organizarse, pues estamos hablado de la década de los 80, luego de la destrucción del templo de Jerusalén del año 70. El relato de la pasión en Mateo tiene como objetivo último el comunicar a la comunidad de judíos de la segunda generación que lo realmente importante es conocer que Jesús es “verdaderamente el Hijo de Dios” (v 54) ¿En qué contexto expresa esta idea san Mateo? En todo el acontecimiento histórico que conocemos como “La Pasión de nuestro Señor Jesucristo”, que secuencialmente abarca, la cena, la traición de Judas, su presencia ante la autoridad, Pilatos, la elección de los judíos por Barrabás, el camino de la cruz, el apoyo de Simón de Cirene, la muerte de Jesús en la cruz y la conmoción natural y del templo para finalmente decir “verdaderamente este es el Hijo de Dios”. Todos los acontecimientos tienen sentido cuando al final se sabe que quien ha recorrido todo este trayecto, con sufrimiento al máximo, con dolores al infinito, con escándalo público es Jesús, el Hijo de Dios. Además, si Él vivió todo ese martirio para traernos el Reino de Dios, que ya entendieron que no es inminente, hasta que eso suceda, para entender que el camino que les toca seguir, ya que el último sufrimiento duro, durísimo fue la destrucción del templo de Jerusalén, no es   fácil, en otras palabras, instaurar el Reino de Dios, es un proceso muy exigente.

Mensaje: Instaurar el Reino de Dios es un proceso muy exigente.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Ya sabemos que instaurar el Reino de Dios es un proceso muy exigente. Instaurar el Reino, exige mucho y a todo nivel, por eso debemos comprender que todas las actividades de la vida, nos deben servir para instaurar el Reino, pero debemos también entender que no porque se realizan las actividades marcadas por el dolor, el sufrimiento, el escándalo instauran en Reino, sino que todas las actividades instauran el Reino si se las asume con ese motivo, es decir si se las vive por ese motivo, y eso quiere decir que quien vive el proceso de instaurar el Reino debe ser muy consciente de por qué lo asume. También quiere decir y de primera mano, que, quien asume ese sufrimiento debe ser una persona de fe, alguien que conscientemente sabe que todo lo que hace, procurando cumplir la voluntad de Dios, lo hace con conocimiento de causa, caso contrario, todo lo que haga no será sino la oportunidad de reclamo contra Dios porque creerá que le está castigando. Actualizando un poco más, la vida de todos es un proceso lleno de sufrimientos, de dolor y muchas veces de escándalo, que, si no son asumidos con un sentido de salvación, no llevan sino a la desesperación.

Al vivir esta Semana Santa, comenzando con el gran proceso de la Pasión, meditado en este día, tratemos de dar sentido a todo, caso contrario perderemos el tiempo y llegaremos al sinsentido y desesperación. Jesús es el primero en vivirlo y en plenitud, es lo que viviremos en la Semana Santa, dándonos ejemplo de cómo se instaura el Reino.

SUGERENCIAS. Instauraremos el Reino cuando:

1 A nuestra vida de dolor, sufrimiento y escándalo (alguna vez) le demos sentido de salvación siendo hombres de fe.

2 En nuestras familias, asumamos los dolores y sufrimientos como parte del proceso de salvación, siempre y cuando seamos personas de fe, es decir que vivamos todo delante de Dios que nos está mirando.

3 Ante el sufrimiento y dolor de los demás, incentivémosles para que ese proceso sea vivido con sentido de salvación uniendo su dolor y sufrimiento a los dolores y sufrimientos de Jesús.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, instaurar el Reino de Dios es un proceso muy exigente y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo