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3° CUARESMA

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HOMILÍA 3° CUARESMA 

19 marzo de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Juan (4,5-42):
En aquel tiempo, llegó Jesús a un pueblo de Samaria, llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José. Ahí estaba el pozo de Jacob. Jesús, que venía cansado del camino, se sentó sin más en el brocal del pozo. Era cerca del mediodía.
Entonces llegó una mujer de Samaria a sacar agua y Jesús le dijo: “Dame de beber”. (Sus discípulos habían ido al pueblo a comprar comida). La samaritana le contestó: “¿Cómo es que tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana?” (Porque los judíos no tratan a los samaritanos). Jesús le dijo: “Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, tú le pedirías a él, y él te daría agua viva”.
La mujer le respondió: “Señor, ni siquiera tienes con qué sacar agua y el pozo es profundo, ¿cómo vas a darme agua viva? ¿Acaso eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del que bebieron él, sus hijos y sus ganados?” Jesús le contestó: “El que bebe de esta agua vuelve a tener sed. Pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed; el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un manantial capaz de dar la vida eterna”.
La mujer le dijo: “Señor, dame de esa agua para que no vuelva a tener sed ni tenga que venir hasta aquí a sacarla”. Él le dijo: “Ve a llamar a tu marido y vuelve”. La mujer le contestó: “No tengo marido”. Jesús le dijo: “Tienes razón en decir: ‘No tengo marido’. Has tenido cinco, y el de ahora no es tu marido. En eso has dicho la verdad”.
La mujer le dijo: “Señor, ya veo que eres profeta. Nuestros padres dieron culto en este monte y ustedes dicen que el sitio donde se debe dar culto está en Jerusalén”. Jesús le dijo: “Créeme, mujer, que se acerca la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén adorarán al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen; nosotros adoramos lo que conocemos. Porque la salvación viene de los judíos. Pero se acerca la hora, y ya está aquí, en que los que quieran dar culto verdadero adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque así es como el Padre quiere que se le dé culto. Dios es espíritu, y los que lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad”.
La mujer le dijo: “Ya sé que va a venir el Mesías (es decir, Cristo). Cuando venga, él nos dará razón de todo”. Jesús le dijo: “Soy yo, el que habla contigo”.
En esto llegaron los discípulos y se sorprendieron de que estuviera conversando con una mujer; sin embargo, ninguno le dijo: ‘¿Qué le preguntas o de qué hablas con ella?’ Entonces la mujer dejó su cántaro, se fue al pueblo y comenzó a decir a la gente: “Vengan a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será éste el Mesías?” Salieron del pueblo y se pusieron en camino hacia donde él estaba.
Mientras tanto, sus discípulos le insistían: “Maestro, come”. Él les dijo: “Yo tengo por comida un alimento que ustedes no conocen”. Los discípulos comentaban entre sí: “¿Le habrá traído alguien de comer?” Jesús les dijo: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. ¿Acaso no dicen ustedes que todavía faltan cuatro meses para la siega? Pues bien, yo les digo: Levanten los ojos y contemplen los campos, que ya están dorados para la siega. Ya el segador recibe su jornal y almacena frutos para la vida eterna. De este modo se alegran por igual el sembrador y el segador. Aquí se cumple el dicho: ‘Uno es el que siembra y otro el que cosecha’. Yo los envié a cosechar lo que no habían trabajado. Otros trabajaron y ustedes recogieron su fruto”.
Muchos samaritanos de aquel poblado creyeron en Jesús por el testimonio de la mujer: ‘Me dijo todo lo que he hecho’. Cuando los samaritanos llegaron a donde él estaba, le rogaban que se quedara con ellos, y se quedó allí dos días. Muchos más creyeron en él al oír su palabra. Y decían a la mujer: “Ya no creemos por lo que tú nos has contado, pues nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es, de veras, el Salvador del mundo”.

HOMILÍA

(Querido homileta, aquí elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. Debemos como homiletas estar siempre dispuestos a recibir a quienes, como hermanos, interesados en conocer el “mensaje principal”, se acercan y con nosotros muerden la Palabra hasta encontrar aquello que nos dice el Señor: su mensaje. Debemos darles la más cordial de las bienvenidas.

AÑO LITÚRGICO. Hemos planteado para este año la mirada fija en Jesús a quien en Adviento le esperamos, en Navidad lo recibimos, en el Tiempo Ordinario lo acompañamos y en Cuaresma lo admiramos porque ya no son sus palabras sino sus hechos los que nos hacen ver que él es el protagonista de los acontecimientos para instaurar el Reino. De Jesús comprendimos que nos trae el Reino, lo comienza a instaurar con sus discípulos y comprendimos también que, el Reino consiste en que nos amemos unos a otros a su estilo, al estilo de Jesús, es decir, hasta dar la vida. La plenitud de estos acontecimientos los celebraremos en Semana Santa culminando con su resurrección.

EXÉGESIS. El texto del evangelio es de Juan, y en palabras del Padre Alonso Schökel, este “evangelio posee un estilo único, pleno de vigor y vitalidad. Algunas piezas resultan admirables, auténticas obras de arte”, y en el objetivo de su construcción no olvida el evangelista que “la comunidad, sacudida en sus cimientos por el desgaste externo y la controversia dentro de su mismo seno, tuvo que aferrarse a su fe en «Cristo Jesús» para descubrir una razón con la que poder sobrevivir” ya que el momento es el de los años 90 a 95 después de Jesús, cuando quienes conocieron a Jesús ya no están, languidecía la comunidad, pero debe la comunidad subsistir. En estas circunstancias, el momento hace referencia a las relaciones entre dos fracciones del pueblo de Abraham, los judíos y los samaritanos quienes históricamente estuvieron separados. Los samaritanos creían solo en el Pentateuco y por allí vienen las diferencias hasta que los judíos no permitieron a los samaritanos que les ayudaran en la reconstrucción del templo (destruido por Tito en el año 70) y por eso ellos hicieron el centro de culto en Gerizim. El evangelista Juan, en esa coyuntura, da el protagonismo a Jesús, no podía ser de otra manera, y es quien hace de puente entre estas dos comunidades de origen judío. Los samaritanos por su historia conocen lo del mesías, por eso aquella expresión “¿No será éste el Mesías?”, conocen su historia por eso la inquietud acerca del lugar de adoración que no debe ser solo en Jerusalén, por eso resulta extraño a los discípulos ver a Jesús conversando con una mujer y samaritana, pero es Jesús el protagonista, tiende el puente, habla con una mujer, trata con los samaritanos, ni en Jerusalén ni en otro lugar sino “en espíritu y en verdad”, y finalmente ante tanta incertidumbre Juan presenta a Jesús como el mesías, el esperado y le hace decir: “Soy yo, el que habla contigo”. Jesús para instaurar el Reino no solo dice, sino que lo vive, lo hace.

Mensaje: Jesús instaura el Reino tumbando barreras.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. Eso de que Jesús instaura el Reino, él mismo, es verdad, el protagonista es él mismo. Cómo lo hace, para nosotros tratar de actualizar el mensaje. Primero, actualizar el mensaje tiene su marco histórico, el de su época y trata con quienes vivían en ese tiempo, es decir, el Reino no es de otro mundo o algo qué vendrá después, no, instaurar el Reino es de esta época, aquí, y con quienes viven ahora y aquí. Desvirtuada la idea de que el Reino será luego de esta vida. Segundo, el protagonista necesariamente es Jesús, no se puede instaurar el Reino si Jesús no es el protagonista, debemos creer y aceptar a Jesús para instaurar el Reino. Desvirtuado aquello de que el hombre es fin del proyecto. Tercero: se instaura el Reino superando todas las barreras y de todo tipo entre los hijos de Dios, entre los hermanos de Jesús, sean barreras de tipo histórico, político, social, económico, intelectual hasta espiritual, de tal manera que Dios sea nuestro Padre y todos nosotros en Jesús somos hermanos. Desvirtuando aquello de que el fin último del hombre es tener. Cuarto, no se trata de lugares específicos, santuarios, templos, sinagogas, lugares de culto, sino en espíritu y verdad, que supera toda clasificación y de toda característica. Desvirtuando aquello de que determinados lugares son sagrados. No olvidemos que en la Cuaresma Jesús es el protagonista con su vida, con lo que hace, realizando la instauración del Reino.

SUGERENCIAS. Instauramos el Reino:

1 Si aceptamos a Jesús como Hijo de Dios, como el Cristo, como el Salvador.

2 Si rompemos todas las barreras que nos separan de muchos hermanos con quienes tenemos diferencias.

3 Si personalmente y en familia adoramos a Dios como nuestro Padre y a Jesús como nuestro hermano.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que Jesús instaura el Reino tumbando barreras y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

2° CUARESMA

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HOMILÍA 2° CUARESMA

12 marzo de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Sí quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.» Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.» Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. Domingo a domingo hay hermanos que nos acompañan en la realización de nuestras reflexiones al encontrarnos con la Palabra, qué bueno que con mucho cariño les demos la bienvenida.

AÑO LITÚRGICO. Estamos caminando por el tiempo llamado Cuaresma y no nos hemos detenido en la explicación del origen de la palabra “cuaresma” como proveniente de cuarenta, sino que nos hemos enfocado en que luego de que Jesús viene, nace, comparte su misión y busca con quien instaurar el Reino, es Él mismo quien vive lo que predicó para enseñarnos que cumple su misión no solo de palabra sino de obra. Llegará la plenitud del cumplimiento de su misión en Semana Santa, pero hasta eso, debemos acompañar a Jesús y vivir con él los principales acontecimientos procurando configurarnos con él.

EXÉGESIS. Cómo es de directo y preciso Mateo, óigalo: “, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta”, y, es más: “Se transfiguró”, directo, no hay espacio para nada y sigue: “se les aparecieron Moisés y Elías” y puntualiza: “conversando con él”. ¿Qué pretende con eso Mateo?, ¿por qué junta a los tres?, ¿qué nos quiere decir? Tomemos en cuenta que Mateo escribe a la comunidad que se está organizando y les presenta como el referente principal y único a Jesús, porque si bien en la tradición judía, Moisés es el liberador de la esclavitud y quien configuró su caminar en la leyes, y Elías es el profeta de Yahveh, ellos ya son parte de la historia, son importantes, y por eso les pone juntos a los tres, pero quiere manifestar que el único a quien se debe seguir es a Jesús, por eso presenta dos acontecimientos importantísimos, primero, la nube que les cubre desde donde sale una voz “Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”, como quien dice, a nadie más sino a Jesús y el otro acontecimiento, aunque Pedro quiere hacer tres chozas, Elías y Moisés ya no están, Jesús está solo, porque él es el importante, a él hay que escucharle en la organización de la comunidad de seguidores de Jesús, no más tradiciones, no más el pasado, ya no lo antiguo, solo Jesús. Termina diciendo que todo esto se ha llegado a conocer y difundir, luego de que Jesús resucitó.

Mensaje: Para instaurar el Reino, solo a Jesús hay que escuchar.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. ¿Cuál es el mensaje más importante? Para instaurar el Reino, solo a Jesús hay que escuchar. Ese mensaje lo debemos actualizar. Hay que actualizarlo a dos niveles, el primero, nos dice sobre la necesidad de instaurar el Reino y el segundo es que para que eso suceda, al único que hay que escuchar es a Jesús. Instaurar el Reino nos trae a la mente aquello de que debe reinar Jesús, y esto no es nada nuevo, todos sabemos que eso se debe hacer, que las cosas cuando se hacen según Dios salen bien, y si sabemos que ese es el objetivo ¿qué ha sucedido? Actualizando el mensaje hay que decir que no hemos escuchado a Jesús quien nos pide que “nos amemos unos a otros” (1 Jn. 4, 7), a Él no le escuchamos, sino que escuchamos otras voces, las de la política, las de la economía, las redes sociales, la internet, etc., el horóscopo, y otros inventos que no tienen ni idea del “Reino de Dios”. ¿Qué hacer? En el círculo que tenemos y en que vivimos hay que actualizar el mensaje, procurar instaurar el Reino, y para eso hay que amar al estilo de Jesús. La tarea es iniciar el proceso a nivel personal, luego familiar, posteriormente en nuestro círculo social y finalmente a la sociedad en general, pero hay que comenzar por casa.

SUGERENCIAS. Para mostrarnos que escuchamos a Jesús:

1 Mentalizarnos que somos responsables de instaurar el Reino, porque lo sabemos y eso quiere Jesús.

2 Comenzar a instaurar el Reino, amándonos a nosotros mismos, a nuestros hermanos más cercanos, la familia.

3 Si la cosa va bien a nivel personal y familiar, crecer el círculo del Reino, del que se pueda decir “vean cómo se aman”.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, para instaurar el Reino, solo a Jesús hay que escuchar y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

1° CUARESMA

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HOMILÍA 1° CUARESMA

5 marzo de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (4,1-11):
En aquel tiempo, Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu para ser tentado por el diablo. Y después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, al fin sintió hambre.
El tentador se le acercó y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en panes».
Pero él le contestó: «Está escrito: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”».
Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, lo puso en el alero del templo y le dijo:
«Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: “Ha dado órdenes a sus ángeles acerca de ti y te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras”».
Jesús le dijo: «También está escrito: “No tentarás al Señor, tu Dios”».
De nuevo el diablo lo llevó a un monte altísimo y le mostró los
reinos del mundo y su gloria, y le dijo: «Todo esto te daré, si te postras y me adoras».
Entonces le dijo Jesús: «Vete, Satanás, porque está escrito: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”».
Entonces lo dejó el diablo, y he aquí que se acercaron los ángeles y lo servían.
Palabra del Señor

HOMILÍA 

(Querido homileta, son elementos básicos que te pueden ayudar a realizar tu homilía)

PRÓLOGO. A quienes contigo siguen meditando en la Palabra y buscando su principal mensaje dales la bienvenida y anímales a seguir participando de este esfuerzo por instaurar el Reino, de manera especial en este tiempo de cuaresma. Dales la bienvenida.

AÑO LITÚRGICO. Comenzamos Cuaresma y en todas partes y en todos los niveles se expresa aquello de que la cuaresma hace referencia a cuarenta y recuerdan tantos pasajes de la Biblia reforzando la idea, cuando lo importante en nuestro planteamiento de instaurar el Reino, luego de las celebraciones de la venida de Jesús, de su nacimiento, del proceso de selección de las personas que con Jesús predicarán que el Reino ya está cerca, vienen las celebraciones en las que Jesús muestra cómo es que Él mismo cumple las exigencias de dicha instauración, llegando a la plenitud con su muerte y resurrección, acontecimientos en los que Jesús vive personalmente las exigencias de implantar el Reino. Comenzamos Cuaresma, luego viene la Semana Santa, termina con la Resurrección, luego la Ascensión y Pentecostés.

EXÉGESIS. Mateo con su método es bien directo, en el tema de las tentaciones dice las cosas de manera frontal y dice que Jesús fue tentado por el diablo. El tentador presenta tres oportunidades a Jesús, la primera hace referencia a los poderes como Hijo de Dios para que pueda satisfacer las necesidades de la humanidad, la segunda para que como Hijo de Dios no se equivoque y la tercera para que el Hijo del hombre tenga toda la gloria. A lo que Jesús como Hijo del Hombre responde que el poder es para cumplir la voluntad de Dios, que no hay que equivocarse tentando a Dios, sino que hay que cumplir su voluntad y la tercera oportunidad es de la gloria a lo que Jesús contesta que el único que la merece es el Padre Dios. Quien siente la tentación de optar por otras cosas y no por Padre Dios es el mismo Jesús, pero demuestra que, en medio de todo, la opción es el Padre Dios, finalizando con que el diablo desaparece y los ángeles le alaban. La mejor manera de hacer que el diablo y sus tentaciones desaparezcan es hacer lo correcto, hacer opción por Dios que quiere que las cosas se hagan bien.

Mensaje: Siempre habrá tentaciones, pero la mejor manera de vencerlas es haciendo lo que Dios quiere.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. El tema es súper interesante, las tentaciones. Cómo actualizar el tema, cómo reconocer lo que son las tentaciones en una época en que todo es relativo y todo “depende de…” En el texto de Mateo aparecen tres: sucumbir a las únicas realidades que parecen interesantes, como son la realidades terrenales, lo demás no asoma en el panorama, las realidades que nacen de la Palabra de Dios; la segunda, es poner a prueba la existencia de Dios, sucumbir a las situaciones en las que parece que lo único y valedero es el ser humano, siendo que Jesús dice: no tentar a Dios y la tercera tentación, buscar la gloria a costa de lo que sea, siendo que el único que merece la gloria es el Padre Dios. En las tentaciones que aparecen en Mateo aparecen como eje transversal el querer hacer al hombre más importante que Dios, ya sea en el poder, en la duda o en la gloria, siendo que es más importante Dios, la tentación es a valorar más a la criatura que al creador. Como seres humanos siempre existirán estas tentaciones. ¿Cómo vencerlas? De la única manera, haciendo lo que toda criatura tiene que hacer, y es reconocer que es hechura de las manos de Dios por amor y a él se le debe guardar temor por su poder, no dudar de que Él lo puede todo y que merece toda la gloria hoy y siempre. En cuanto al Plan de Dios por nuestra salvación y en torno del Año Litúrgico como la mejor opción para instaurar el Reino, esperamos a Jesús en Adviento, celebramos su nacimiento en Navidad, Jesús plantea su misión y con quien lo va a realizar en el Tiempo Ordinario y ahora en Cuaresma, Él mismo la cumple llegando a dar la vida por todos en Semana Santa y todo para instaurar el Reino.

SUGERENCIAS. Para vencer las tentaciones debemos:

1 Entender el concepto actualizado de lo que es tentación, como no optar por Dios, el creador sino por la criatura.

2 Cambiar en nuestras actitudes la opción por la criatura por la opción por el creador.

3 Difundir especialmente en nuestras familias el cambio de opción para no caer en la tentación.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, siempre habrá tentaciones, pero la mejor manera de vencerlas es haciendo lo que Dios quiere y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo

EINSTEIN

COMENTARIOS Y/O SUGERENCIAS

8° ORDINARIO

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HOMILÍA 8° TIEMPO ORDINARIO

26 de febrero de 2017 (A)

EVANGELIO. Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,24-34):
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.
Por eso os digo: no estéis agobiados por vuestra vida pensando qué vais a comer, ni por vuestro cuerpo pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad los pájaros del cielo: no siembran ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?
¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se arroja al horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gante de poca fe? No andéis agobiados pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los paganos se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso.
Buscad sobre todo el reino de Dios y su justicia; y todo esto se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le basta su desgracia».
Palabra del Señor

HOMILÍA

(Querido homileta, son elementos básicos que le pueden ayudar a realizar su homilía)

PRÓLOGO. Con agrado debemos dar la bienvenida a quienes junto a nosotros escudriñan la Palabra para encontrar el mensaje principal. Debemos ser cordiales con ellos.

AÑO LITÚRGICO. Durante un año procuramos los homiletas, de acuerdo a nuestra iglesia, profundizar en la Palabra, para configurarnos con Jesús en el desarrollo de sus principales acontecimientos en la historia. Año a año tenemos la posibilidad de revivir con Jesús sus principales acontecimientos. Estamos terminando el Tiempo Ordinario en su primera etapa y nos aprestamos a vivir la Cuaresma, comenzando el próximo miércoles con la ceniza. Son cuarenta días en los que acompañaremos a Jesús en la vivencia más fuerte de su práctica propia de los acontecimientos que implican ser ejemplo de cómo se vive la instauración del Reino de Dios. Ésta es la práctica de la configuración con Jesús, es lo que nos ofrece nuestra santa madre Iglesia.

EXÉGESIS. Mateo el sobrio, el didáctico, el preocupado por colaborar con la organización de la comunidad de seguidores de Jesús, plantea las cosas de frente: “Nadie puede servir a dos señores”, o se sigue a Jesús, es decir a Dios, o se sirve a los intereses materiales. Luego desarrolla Mateo su argumentación que centra todo en el Padre celestial que es quien da de comer, de vestir, y es quien sabe todo lo que necesitamos surgiendo la exigencia implícita de hacer la opción por el Padre ya que todo lo demás ya vendrá, terminado por decir que no debemos angustiarnos por el mañana si todo lo que hacemos es cumplir hoy la voluntad del Padre celestial. El mejor axioma que se podría recitar es Quien tiene a Dios, nada le falta ya que solo viviendo así se instaurará el Reino.

Mensaje: Quien tiene a Dios, nada le falta.

HERMENÉUTICA es actualizar el mensaje. El planteamiento de Mateo es clarísimo: “Nadie puede servir a dos señores”, es optar por Dios o hacer la opción por el dinero, así lo dicen ahora y decimos que optar por Dios es la manera de instaurar el Reino. Si revisamos al ambiente de vida en todas partes, se ha llegado a afirmar que todo tiene su precio incluyendo el hombre, todos tienen su precio. Eso de que el Padre celestial te viste, te alimenta, ya no cabe, cada uno debe buscar lo suyo y a costa de lo que sea, Dios ya no lo hace, y allí caben las iniciativas, la autoestima, las ilusiones y los sueños, las aspiraciones, etc., etc., pero cada uno a buscar lo suyo. ¿Los demás? No existen, ya no. Este panorama no pinta para nada un parecido con lo que plantea el Evangelio, es decir, el contar con Dios para todo. Y al parecer, tienen razón. Dios no cotiza en la bolsa, Dios no tiene fábricas con patentes propias, Dios no ha registrado la creación de nuevos productos para la salud, la belleza, la vida, Dios no se ha dejado ver, en definitiva, Dios ¿para qué? Si todo lo debo conseguir yo. Eso del Evangelio no tiene cabida aquí. Ya no se lo nombra, ya no se lo necesita, Dios ya no está. Dios no existe y hay quienes defienden la tesis argumentando pautas científicas, esperando destripar a Dios en el laboratorio, pero como no se lo puede hacer concluyen que no existe. ¿Y es en este mundo que se debe instaurar el Reino? ¿Cómo actualizar el mensaje? Los caminos del Señor son otros, 1° la prioridad no es el tener sino el ser, 2° la prioridad no es el ganar sino el amar, 3° la prioridad no es el vestir sino el vivir, 4° la prioridad no es el comer sino el compartir, 5° la prioridad no es el mañana sino el hoy, en fin, lo prioritario no es lo pasajero sino lo eterno, y lo eterno es Dios. La prioridad de la vida no son las necesidades, lo prioritario es amar para vivir siempre con Dios, para instaurar el Reino.

SUGERENCIAS. Para definir prioridades e instaurar el Reino:

1 Como personas de esta época de la que no podemos excluirnos, pensemos en nuestras prioridades y las prioridades de nuestras familias. ¿Son las correctas?

2 Admitiendo las necesidades como esenciales de la vida, asumámoslas como elementos que nos ayudarán a definir nuestras prioridades.

3 Comprometámonos a vivir, aunque sea un poquito, el cambio de nuestras prioridades, recordando que es mejor vivir con Dios que sin Dios.

EPÍLOGO. Para terminar, recordemos a nuestra comunidad que, quien tiene a Dios, nada le falta y luego resumamos amablemente las sugerencias para vivir el mensaje dominical. Despidamos a nuestra comunidad llenándoles de la seguridad del amor de Dios y que solo dependemos de nuestras capacidades para mejorar.

 

Jesús Palomino Idrovo